
Va uno de esos tutifruti en el que tenemos varias cositas que comentar:

Va uno de esos tutifruti en el que tenemos varias cositas que comentar:

Pues sí, la esperanza del pueblo va en bicicleta. El destino lo tiene claro: la democracia, la justicia, la igualdad, la libertad, la inclusión, los derechos humanos (incluyendo el derecho a la vivienda), los servicios públicos (la educación pública, la sanidad pública, la atención a la población más vulnerable), la protección del medio ambiente, la memoria histórica, la paz, la cultura, la fraternidad, la sororidad…
El Ejecutivo publica los informes previstos por la Ley de Memoria Democrática, que analizan vulneraciones de derechos humanos desde la aprobación de la Constitución, la represión del pueblo gitano y el alcance de la reparación económica a los republicanos.

Más allá del famoso deseo de místers y misses de la paz mundial, sin duda si se pregunta a cualquier persona si es partidaria de la guerra, dirá que no, porque solamente un enfermo mental podría reconocer así, abiertamente, que le gustan las guerras, su hambre, su muerte, su dolor y sus miserias. Pero lo curioso viene luego, cuando hurgando un poco, se va viendo que la gente las normaliza, las justifica y ve como naturales aquellas cosas que están necesariamente vinculadas a la guerra.

Todo ocurrió muy rápido. La gente parecía sorprendida. Pero, en realidad, casi nadie hizo nada para evitar que los Hijos de Torquemada llegaran al poder. Es más, las derechas sistémicas les sirvieron de trampolín, como en el siglo XX. Y las izquierdas les facilitaron la victoria atomizándose en torno a innumerables tribus y liderazgos, como siempre.

Desde hace varios lustros venimos trabajando con las palabras. Quienes nos leen se habrán dado cuenta que las elegimos cuidadosamente entre las más de 93.000 que tiene nuestra lengua, el castellano.
El Patronato de Protección a la Mujer fue utilizado por el régimen como un instrumento de «control y represión» permanente de mujeres jóvenes.

En la fosa común del patio nº 1 del cementerio de Albacete, situada a espaldas de los grandes mausoleos de la aristocracia local, una pequeña placa recuerda a un niño nacido en 1937 y muerto en 1940.
No entiendo porque, ante los argumentos esgrimidos, y tratandose de una persona que tanto contribuyo a Coslada, no se de…